San José, ejemplo de confianza en Dios
Modelo de silencio, obediencia y fidelidad
El casto esposo de la Santísima Virgen María, sin pronunciar una sola palabra en los Evangelios, nos enseña con su ejemplo a ser dóciles a la voluntad de Dios. A pesar de las dificultades que debió asumir en su misión como Padre adoptivo de Jesús, jamás perdió la confianza en que todo se cumpliría según el plan del Señor si permanecía obediente. Su vida sencilla y fiel nos muestra cómo afrontar el trabajo, las pruebas y todo lo que Dios nos pide como camino de santificación.
¡Celebremos al glorioso patriarca San José!
Te esperamos el jueves 19 de marzo en la Santa Misa de 19:30 hrs.
Y preparémonos para esta solemnidad orando cada día a San José e invocándolo en nuestras necesidades. Especialmente pidiendo por nuestra Santa Iglesia de quien ha sido nombrado custodio. Reza la Novena AQUÍ.
ORACIÓN A SAN JOSÉ
A vos recurrimos en nuestra tribulación, bienaventurado José; y después de haber implorado el auxilio de vuestra Santísima Esposa, solicitamos también confiadamente vuestro Patrocinio. Por el afecto que os unió a la Virgen Inmaculada, Madre de Dios; por el amor paternal que profesasteis al Niño-Jesús, os suplicamos que volváis benigno los ojos a la herencia que Jesucristo conquistó con su Sangre, y que nos socorráis con vuestro poder en nuestras necesidades. Proteged, prudentísimo Custodio de la Divina Familia, el linaje escogido de Jesucristo; preservadnos, Padre amantísimo, de todo contagio de error y corrupción; sednos propicio y asistidnos desde el Cielo, poderosísimo Protector nuestro, en el combate que al presente libramos contra el poder de las tinieblas. Y del mismo modo que, en otra ocasión, librasteis del peligro de la muerte al Niño-Jesús, defended ahora a la Santa Iglesia de Dios contra las asechanzas de sus enemigos y contra toda adversidad. Amparad a cada uno de nosotros con vuestro perpetuo patrocinio, a fin de que, siguiendo vuestros ejemplos y sostenidos por vuestros auxilios, podamos vivir santamente, morir piadosamente y obtener la felicidad eterna del Cielo. Amén.



