Volver a la rutina con paz y propósito
Tres claves para comenzar marzo
Con la llegada de marzo, para muchos terminan las vacaciones y volvemos al ritmo habitual. Nuestros hogares retoman su dinámica cotidiana, así como también nuestra casa común, la parroquia, que reinicia sus actividades para seguir caminando juntos como comunidad.
Para muchos, este cambio puede resultar brusco, por eso te invitamos a poner en práctica tres claves que te ayudarán en casa y a seguir viviendo esta Cuaresma sin sacrificar la paz interior.
1.— Pon horarios y roles en el hogar
Busquemos el orden en casa organizando con anticipación la rutina familiar y estableciendo horarios claros que todos conozcan y respeten. Del mismo modo, definir roles en el hogar es fundamental para formar hábitos, especialmente en nuestros hijos, fortaleciendo en ellos el sentido de la responsabilidad y la colaboración. Aprovechemos estos días para distribuir los quehaceres y asumirlos juntos, haciendo de nuestro hogar un espacio de unidad, compromiso y servicio compartido.
2.— Tiempo para ordenar y limpiar
Así como en Cuaresma estamos llamados a examinar con cuidado nuestro interior, llevemos también esa actitud a nuestro hogar y a nuestras responsabilidades cotidianas. Después del descanso de las vacaciones, podemos asumir el año con un renovado espíritu de orden y claridad. Una limpieza profunda, en la que participen padres e hijos, no solo transforma los espacios, sino que fortalece la unidad familiar, asi como el revisar lo que ya no usamos y donarlo a otros puede convertirse en un gesto concreto de desprendimiento y caridad. Que nuestra casa refleje también el deseo de un corazón renovado.
3.— No olvidar la oración
En medio de las exigencias del trabajo y los estudios, no descuidemos lo esencial: nuestra relación con el Señor. La oración, especialmente en familia, nos ayuda a comenzar y terminar el día con serenidad, poniendo en manos de Dios nuestras tareas, preocupaciones y proyectos. Solo desde esa unión con Él podremos vivir este año con confianza y esperanza.
Recuerda nuestros horarios de Misa desde el 2 de marzo, AQUÍ.
Que este regreso a la rutina sea también un regreso confiado al Señor, quien sostiene cada uno de nuestros días.



