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Vacaciones con el Señor

Sigamos creciendo en la fe, la esperanza y la caridad

La época estival puede ser un periodo en el cual nos distanciemos de Dios y nuestra fe se termine por enfriar, o, por el contrario, terminemos aprovechando el tiempo libre para reforzar nuestro encuentro con el Señor.

Esa es la invitación que tenemos para ti y tu familia. Qué este verano se transforme en una oportunidad de crecer en la fe y estrechar los lazos familiares.

Una buena opción es realizar un retiro, participar de algún campamento católico o realizar una peregrinación a algún santuario. Pero también es posible cumplir este propósito en lo cotidiano.

Para esto, traemos 3 ideas que te ayudarán:

1. Familia que reza unida, permanece unida

La oración comunitaria desde siempre ha sido incentivada por la Iglesia, y que mejor comunidad que tu propio hogar.
Gracias a que estos días se suele disponer de mayor tiempo, resulta provechoso coordinarse para asistir juntos a misa. O también, reunirse a rezar como familia, ya sea el rosario, una novena a un santo o alguna otra devoción que puedan compartir entre todos.

Acá nosotros te damos dos sugerencias:

  • Rezar en familia esta Consagración del Hogar al Divino Niño Jesús (Haz clic AQUÍ para ver)
  • Rezar la devoción de los siete domingos anteriores a la fiesta de San José. Maravillosa tradición, ideal para expresarle cariño y pedirle favores a este excelso patrono de las familias. (Haz clic AQUÍ para ver) 

2. Ver películas edificantes

Un buen panorama, sobre todo para realizar entre adultos, jóvenes y niños, es sentarse juntos a disfrutar de una buena película, serie o documental católico.
En internet hay disponible de manera gratuita una gran variedad, para todos los gustos. Te invitamos a navegar por la web, y mientras realizas tu búsqueda, nosotros te dejamos algunos enlaces acá:


3. Santificar las acciones cotidianas

Con pequeños gestos, puedes transformar tus tareas durante el día en una verdadera oración a Dios. Esto, sin duda, ayudará a mejorar en tu relación personal con nuestro Señor, pues Él estará en tu mente a cada minuto, y poco a poco, también en tu corazón.

Una sencilla manera de hacerlo, es mediante la recitación de jaculatorias. Encuentra en ESTE ARTÍCULO 36 ejemplos, memoriza un par y repítelas durante el día.

En familia, también puedes santificar los momentos cotidianos, como al reunirse para las comidas. Santiguarse antes de comer o rezar una breve oración para bendecir los alimentos, marcará la diferencia.

Antes de comer
Bendícenos, Señor, y estos dones que estamos a punto de recibir de tu generosidad, por Cristo nuestro Señor. Amén

Después de comer
Te damos gracias, Dios Todopoderoso, por todos tus beneficios, Tu que vives y reinas, por los siglos de los siglos. Amén 

Que estás vacaciones no solo sean la oportunidad de recargar fuerzas físicas, sino también espirituales. Déjate llenar por la Gracia Divina.

¡Haz de cada día, un encuentro con Jesús!